David Arthur

Tu belleza no engaƱaba

 

Tu belleza no engañaba,

otorgando caricias al alma

y bendiciones para los ojos,

desestabilizando

 el equilibrio de la pupila,

en su vano intento de usurpar

por completo el iris.

*

El péndula del corazón

en aceleración errática,

despertó una sensibilidad somnolienta,

escrita en una selección elegida

de los sonetos de Shakespeare.

*

Como dos espejismos nos buscábamos,

llamando nuestros nombres,

los dos  con los  brazos extendidos

para agarrar la mano reconfortante,  

para no quedar a la deriva sin brújala.

*

En flujos y reflujos de las olas de las mareas

hemos logrado comunicamos,

en un lenguaje propio de tenura,

casi un susurro, pero siempre sincero.

Y, a través de  los años hemos construido

una fortaleza cuyos cimientos consisten

en  sacrificio, armonía, confianza y amor.

 *

Hoy, desde la calma de nuestros mares internos,

un caleidescopio de mariposas emprede el vuelo

para pintar el esplendor de sus colores

en la belleza imponiente de la puerta de Ishtar.

 

David Arthur ©®

La foto de internet: El castillo de Cochem , Alemania