Fabiana
Fabiana es en la vida
la cara de los niños
de la devastada Vargas,
sedienta de hitos
y épicas adargas.
Ella es el niño que voló,
el que está herido,
el que se salvó
y el que de nuevo nació.
Es hermosa flor,
el jardín que perfuma
de templanza
la fronda del oasis
y del amor.
La mirada de su alma
es la caricia que abraza,
sacia y calma.
Y esa sonrisa
de fe
y esperanza
que brota de su ser
es la labranza
de un nuevo amanecer.
Fabiana es la luz
que en la oscuridad
de La Guaira, ilumina
y es sagrada virtud
que ama y perdona
en la vicisitud.
Fabiana es el renacer
hecho poesía,
es el milagro de ayer
y la propia valentía.
Es el ejemplo a emprender
con sublime hidalguía.