WCELOGAN 🔛

MUJER, VÍSTETE DE TREGUA

MUJER, VÍSTETE DE TREGUA

 

 

Dedicatoria A Ti Mujer

Para ti, que sabes escuchar hasta el cansancio, curar sin jeringas y sostener lo que nadie advierte que se está cayendo.

Para ti, que vistes uniformes invisibles: de enfermera, psicóloga, madre, amiga... y olvidas que también eres mujer, con derecho a cansarte, a llorar sin motivo, a decir: «hoy no puedo» sin sentir culpa.

Este poema no es un reproche.

Es un espejo.

Un recordatorio de que tu alma también merece un respiro, un día sin obligaciones, una tregua sin culpa.

No estás sola.

Y, si alguna vez lo olvidas, vuelve a estos versos.

Aquí también habitas tú.

Con admiración y cariño.

Mujer, te debes una tregua

No naciste para fregar la eternidad,

ni para planchar culpas heredadas.

Tu rostro no es un informe de daños,

ni la rutina, una penitencia.

Tu espalda no es andamio

para sostener mundos ajenos,

ni tu tiempo,

el festín de quienes nunca preguntan

cómo estás.

Hoy no cocines la ansiedad.

Hoy no recojas la angustia del suelo.

Déjala ahí,

que se mezcle con el polvo,

como tantas veces

te mezclaste tú

con el cansancio.

Ve,

desordénate con gusto.

Ponte ese vestido

que no es para nadie.

Camina sin rumbo,

sin listas,

sin cargas,

sin deberes.

El hijo crecerá

aunque un día no hagas la cama.

El marido puede irse

sin que se derrumbe el techo.

El trabajo te despedirá

con un \"gracias por tanto\",

mientras otro currículo

espera ocupar tu lugar.

Pero tú...

...tú eres irrepetible.

Y nadie vendrá a rescatarte

del abandono

en el que tú misma

te has dejado.

Así que vístete de tregua.

Haz las paces contigo.

No estás hecha de acero,

sino de alma

y de huesos

que también reclaman descanso.

Descansa...

antes de que el descanso

deje de ser una tregua...

...y termine llamándose

epitafio.