No estás, pero te escucho en todo.
En el café que ya no compartimos,
en la canción que supe que te gustaba,
en el silencio de las 3am.
Te busco sin querer
y te encuentro en mí.
Porque algo de ti se quedó,
y no sé si soltarlo
o agradecerle que me enseñara
cómo se siente querer así.
En tu silencio encuentro una respuesta
que en tu mirada te delata.