Que la lluvia no moje
los modales, las gotas
no humedezcan los telares;
lluviosa condición
de lágrimas copiosas,
no decaiga la voluntad
de querer seguir
comprando.
La perseverancia
insista en la fragancia
para el amor y
lo que queda de
ese amor...
¿Cariño, amistad, consuelo?
Mientras la lluvia no cesa,
cae sobre el mar de gente
que, indigente y sin saberlo,
camina con anhelos
consumistas.
Que las gotas no caigan
en tus cristales y rosas,
el agua las marchita
y no embellece los hogares.
Despunte el mal clima
y en la cima de su torrente
pase y lleve consecuentes,
nuestros sueños verdaderos.
Jaher