Presto atención,
miro cada detalle,
ninguno es baladí,
cada uno refleja
una cuenta
de un rosario
interminable, milagroso.
Presto atención
para no perder detalle,
una flor, allí, exhibe
un encanto que solo
un insecto entiende
—este misterio me pierde—,
y su pistilo se abre
al néctar que recoge
temprano, sol apenas,
y ese momento, ese entregarse,
me hace pensar tu entrega,
abierta, anhelando fruto.
Presto atención
porque si no, la vida
se me escapa
de los ojos.