Mil vaggio

Creo en ti.

Yo creo en ti

siempre,

a cada paso.

Creo en ti

en aquellas noches lluviosas,

bajo el sol de verano.

Creo en ti

cuando el mundo te olvida,

en la soledad de los cuerpos.

Creo en ti,

en tu boca

y tu carne.

Yo creo en ti

y conozco cada vértice,

cada curva.

Creo en ti,

mujer de fuego

y tierra.