Las flores pequeñas también tienen espinas.
Y cada espina tiene un veneno diferente.
Había una que criticaba mi complexión, delgada y desnutrida. Había un par cuya toxicidad no era tanta, pero ardía igual: convertir las fechas importantes en un miércoles más.
Las flores pequeñas, de pétalos blancos, también tienen espinas y veneno. Y, aun así, me gustaba ver cómo el sol les daba de frente, cómo se mecían con el vaivén del viento.
Las flores blancas, pequeñas, tienen...