Me tienes a mí cuando la
vida te apriete y el aire parece
acabarse;
me tienes a mí en esos momentos
que no van llenos de amor
y luz;
me tienes a mí si en la duda,
la única que reina es
la tristeza;
me tienes a mí cuando el éxito
haya tomado sus maletas
sin previo aviso;
pero sobretodo me tienes a mí
porque ahora que soy tu
esposo no quiero dejarte
ni en esta, ni en otra vida.