Salvador Galindo

Mirada al son/y viniste

mirada al son de la música

 

presencia que encandiló el sentido

 

y poético flechó el ambiente

 

cruzamos el espacio que unió

 

palabras al goce del otro

 

y la risa, la intriga al tacto

 

mano mía, cómplice instante

 

la noche mística 

 

que reveló el secreto

 

la sincronía nuestra 

 

latiendo, habitando 

 

un beso en secreto idioma

 

que colmó pasión derroche

 

que desató salvaje y terrible

 

el júbilo, el gozo 

 

sin nombre, con ruido

 

exuberante, exultante

 

al mañana, un deseo impreso

 

que florece y reúne.

 

(...)

 

y viniste 

 

constelada en la órbita

 

había una puerta

 

que empujaste decidida

 

permanecimos dentro, ardidos

 

y fuimos en el reflejo

 

el otro multiplicado 

 

encendidos sin temor

 

y desatados en la hebra

 

del instinto oculto

 

Huimos arrinconados 

 

Sin que nos viera nadie

 

allá donde el misterio ríe

 

un escape equivalente al verso

 

un verso equivalente a la fuga

 

fundimos la palabra

 

atrapamos el ocaso

 

y pactamos sin avales

 

el derrumbe del cielo

 

el acto definitivo

 

el clímax de la historia

 

una consagración 

 

más allá de las cosas

 

una afirmación

 

plegada a nuestro vientre.