Nancy Velayarce P

Mi oro de ofir

Mi niña, mi oro de ofir
tan digna y tan pura
tan dificil de encontrar
por ella mi corazón no deja de latir.

Tu corazón mi niña, es como la madera de sándalo, lo más fino.
El Señor está construyendo contigo
su templo de marfil,
el más macizo que pueda existir.

Mi niña, mi oro de ofir
Es el mismo que Salomón buscaba sin cesar
porque eres única, eres inquebrantable
eres hermosa hasta para amar.

Embelleces el alma, la estremeces,
la derrites como miel,
piedra preciosa de mi hogar,
tesoro escondido, el puerto del amor.
02 05 2026