Yo,
hermano tuyo en la furia
y el miedo,
te digo
que esta noche cerrada
tiene su cementerio.
¡No me preguntéis!
cuando, donde,
comienza el rojo amanecer
que los quema.
Te digo,
que tendrán
su cementerio.
¡Escucha!
ya relinchan
los caballos de fuego y viento.