FRANCISCO CARRILLO

a ti, mi pluma...

No he de olvidarte pluma rabiosa

sin escribir, las tardes de otoño

ni ese calor que llena el verano,

no dejaré la tinta que en vano

se seque en ti, cual tallo de rosa

si es nuestro mal haciéndonos daño.

 

He de apretar tu cuerpo, tu sangre

contra el papel por darte la vida

si en cada letra tu muerte se acerca,

y das de ti tus huesos, tu carne

por demostrar que a veces poesía

no solo son, la tinta que llevas.

 

Daré de mi, mi alma mi mente

si tu me das tu vida, tu tinta

por alcanzar tan noble destino,

y soy de ti tan solo poesía

y tu de mi, la fuerza y el temple

por ser los dos poemas que escribo.

 

Reniego a dar y oculta tenerte

sin abrazar mis dedos tu cuerpo

en el cajón que guardo el olvido,

que no hay dolor mas grande que verte

sin escribir, pasándose el tiempo

muriendo tú, y yo que no vivo.

 

Mi compañera de tantos momentos

de sentimientos que cruzan mis manos

cambiando así, la tinta por fuego

no dejaré los libros cerrados

ni olvidaré que existe el tormento

si entre los dos, los versos no damos.

 

No dejarás de escribir, te prometo

no serás pluma olvidada en mi mesa

no olvidaré que juntos hacemos

lo que nos gusta, si yo soy poeta

tú eres sin mas del puzle la pieza

que necesito, por dar mi cerebro.

 

A ti, mi pluma que esperas callada

guardando tinta con punta de hierro,

lo se muy bien.. estás preparada

pues es ahora que estás en mis dedos

esa ocasión de ver como hablas

en el papel, escribe estos versos.