LA DEUDA
Fue tanto lo que te dí,
que ya no me queda nada.
Vendí mi alma a tu diablo,
se me arruinaron las ganas.
Me vi pagando con creces
tus avaros intereses.
Hipotequé mi pasado
colmándote de presentes.
¡Mi tiempo no te bastaba!
No hubo forma de entenderse,
de firmar ese contrato
que saldara nuestros daños.
Ya está la deuda vencida
¡Bancarrota de emociones!
Soledad,.desengaño y tristeza;
ilusión desesperada,
que no alcanza a pagar los plazos.
El desencanto me embarga
y ahora me encuentro sin fuerzas,
desahuciado de mí mismo,
amortizado,
archivado en el olvido.
LuJITar (15-6-25)