cuento infantil.
Resulta que Don Alberto
en la estancia \" El Piquillín \",
tenia un chiquero abierto
con los hermanos Chan Chin!
Ellos eran dos cerditos
que los habían llevado
después de ser huerfanitos
a dos diferentes lados.
A Chan lo llevó Don Pablo
y lo metió en su chiquero
que estaba lleno de barro
cual para Chan era un juego!
En cambio al chanchito Chin
que era pulcro por demás,
fue con el niño Agustín
a la chacra del papá.
Era todo pulcritud
de los pies a la cabeza,
y dormía en plenitud
en un rincón de la pieza!
Pero ambas estadías
habían sido transitorias,
por unos meses y días
para así Sandra, la novia...
Del nombrado Don Alberto
siendo ella puro amor,
al no criarlos ni verlos
no sentiría dolor...
Cuando los sacrificaran
antes de la Navidad,
razón por la cual no estaban
y los supieron cuidar!
Quedaban sólo unos días,
la fecha se aproximaba,
por ende envió a Matias
con la chata anaranjada...
Primero hasta lo de Pablo
y luego a lo de Agustín,
quien se quedó acongojado
apenas lo vio partir.
Pues se había encariñado
con ese cerdito Chin,
pero ya los dos hermanos
iban rumbo al Piquillín!
Matías, el capataz
de la estancia ya nombrada,
fue directo pal\' corral
donde tal chiquero estaba...
Debajo de un sauce viejo
con un ramaje total,
separado justo al medio
y con tal casualidad...
Que el del lado del derecho
era limpio por demás,
mientras que el del lado izquierdo...
Todo un completo barrial.
Parecía lo habían hecho
justito para los dos,
y allí fueron muy contentos
cada cual a su rincón!
Chan chapoteaba en el barro
muy contento y re feliz,
y Chin en el otro lado
daba gracias porque ahí...
Estaba todo limpito,
de hecho, ni se ensució,
todo un dandy ese cerdito,
tenía pinta de doctor!
Pero ninguno sabía
que su destino final,
llegaría a pocos dias
de haber entrado al corral.
Mas, en la tarde siguiente
Sandra salió a cabalgar,
pues era cosa frecuente
en su caballo alazán.
Un potro bien amansado
con su pelaje rojizo,
completamente ensillado
y enteramente sumiso!
Así cual lo hacía siempre
fue rumbiando a la laguna,
donde solía detenerse
para apreciar su hermosura.
Después continuó el camino
y a lo lejos divisó,
como giraba el molino
y darse un baño pensó...
En un gran tanque australiano
donde el agua se juntaba,
para que beba el ganado
y el riego de unas hectáreas...
Que estaban muy bien sembradas
con una gran variedad,
de verduras, sorgo, alfalfa
y otras tantas cosas más.
Allí nadó por un rato
y cuando se puso al sol,
sintió chillar a los chanchos
y fue a ver qué sucedió.
A medida se acercaba
a Chan y a Chin observó,
y totalmente asombrada
de ambos se enamoró!
Los cerditos le hacían fiesta
y de a poco se arrimaron,
uno con su gran limpieza
y el otro lleno de barro.
Y a ella no le importó
la suciedad en su vestido,
por lo que los abrazó
y hasta jugó con los críos!
Les dejó cuatro manzanas
que llevaba en las alforjas
y se fue para la casa
cantando unas bellas coplas.
Don Alberto la escuchó
y al verla así de contenta,
a Sandra le preguntó
cuál fue el motivo que a ella...
Muy gratamente la puso
hermosamente feliz,
sin pensar en absoluto
que el tema fue Chan y Chin!
Desmontó de su caballo
fue corriendo y lo abrazó,
olvidándose del barro
que yacía en su exterior.
Por lo cual su novio Alberto
todo embarrado quedó,
y re pasmado por cierto
ni bien Sandra lo enteró...
De estar con los dos cerditos
de quienes se encariñó,
del chancho y del limpiecito
pues ambos son un amor!
Por lo tanto, amigos míos
sin saber, Sandra salvó,
a sus cerditos queridos
de ser plato en la reunión.
Y colorin colorado
aquí culmina está historia,
Chan y Chin siendo salvados
y cada cual en la gloria!
Luis A.Prieto
10/07/2026
13:39 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
**
*