¿Qué te pasa, alma mía?
Te derrumbas de pie por un amor,
mientras esos ojos café que un día fueron tuyos
hoy esconden sus pupilas para evitar el dolor.
Suelta el pincel, alma mía, déjalo atrás,
no pintes más lienzos si no puedes más.
Te quiebras en silencio, te desarmas,
por una mirada... que ya no te pertenece