El mesías argentino
Argentina, tierra sufrida.
Siempre esperando que todo mejore.
Escribiendo se nos va la vida:
la historia con las manos los nobles,
con los pies nuestra leyenda merecida.
Argentinos,
tenemos para creer un mesías,
un mesías con 10 en la espalda
que escribirá nuevas y buenas elegías,
gambetas e historias jamás contadas.
Los argentinos,
un solo delirio
clase obrera castigada,
malos tiempos,
poder vigente que aplasta.
Esperando tanto tiempo en el exilio
que poderosos y pobres borremos
malas diferencias de antiguas datas
pareciera que lo único que nos une,
alegría que nos trae a este limbo
es el mesías humilde y sincero
que nos devuelve con su magia,
entrega de pequeños momentos
que nos está faltando en la añoranza.
Gracias a su fábrica de gloria y talento
los sin nada tenemos un mesías,
a veces trae paz, otras el suplicio espanta.
No sabemos si escapó de un cuento
o con su zurda rubricó su firma.
Sí, sabemos que con su juego y estilo
está cumpliendo los sueños de un pueblo
que lo disfruta, lo ensalsa y lo admira.
Porque su poder sin vanidad
que deslumbra al mundo entero,
a un pueblo sufrido embriaga en alegría.
Alegría que se extraña a montones,
en estas tierras lideradas con crueldad
que nos pisa y empobrece a diario
sin piedad, sin escrúpulos, sin freno.
Nuestro mesías portador de belleza
nos da una pausa en esta mejoría
que vivimos esperando en argentina
y a la tristeza hace su mejor gambeta
uniendo un pueblo que delira
unidos bajo una celeste y blanca camiseta
envuelto en simbólica y genial maestría.
Autor: Elhen Amorado