Gabriel Hernán Albornoz

El mesías argentino.

 

El mesías argentino

 

Argentina, tierra sufrida.

Siempre esperando que todo mejore.

Escribiendo se nos va la vida:

la historia con las manos los nobles,

con los pies nuestra leyenda merecida. 

 

Argentinos,

tenemos para creer un mesías,

un mesías con 10 en la espalda

que escribirá nuevas y buenas elegías,

gambetas e historias jamás contadas.

 

Los argentinos, 

un solo delirio

clase obrera castigada,

malos tiempos,

poder vigente que aplasta. 

 

Esperando tanto tiempo en el exilio

que poderosos y pobres borremos 

malas diferencias de antiguas datas

pareciera que lo único que nos une,

alegría que nos trae a este limbo

es el mesías humilde y sincero

que nos devuelve con su magia,

entrega de pequeños momentos

que nos está faltando en la añoranza.

 

Gracias a su fábrica de gloria y talento

los sin nada tenemos un mesías,

a veces trae paz, otras el suplicio espanta.

No sabemos si escapó de un cuento

o con su zurda rubricó su firma.

Sí, sabemos que con su juego y estilo

está cumpliendo los sueños de un pueblo 

que lo disfruta, lo ensalsa y lo admira.

Porque su poder sin vanidad

que deslumbra al mundo entero,

a un pueblo sufrido embriaga en alegría.

Alegría que se extraña a montones,

en estas tierras lideradas con crueldad 

que nos pisa y empobrece a diario

sin piedad, sin escrúpulos, sin freno.

 

Nuestro mesías portador de belleza

nos da una pausa en esta mejoría

que vivimos esperando en argentina

y a la tristeza hace su mejor gambeta

uniendo un pueblo que delira

unidos bajo una celeste y blanca camiseta

envuelto en simbólica y genial maestría.

 

Autor: Elhen Amorado