En medio de la creación
tan solo era energía
sin textura,
sin color,
solo vibración.
Llego el primer instante
en que tomó forma
el amor.
Algunas almas lo pintaron
con versos,
con rimas.
Otras contaron historias
con canciones,
con melodías.
Unos esperaban que el viento
les llevara chocolates
y flores.
Otros en la lluvia buscaban
un abrazo,
una caricia.
Y así cada persona
fue descubriendo
más de una forma,
más de un idioma.
No tiene que ser
uno solo.
Mientras sea
verdadero,
puro.
Al final,
el amor auténtico
siempre encontrará una forma:
una conversación
de corazón a corazón.