Nelly Cevallos - Liora

La humedad de tus manos

 

La humedad de tus manos

 

Hay un día que se queda pegado a los talones,

un jueves que no avanza y se nos mete en los ojos como arena.

 

Madre, la mesa todavía conserva la humedad de tus manos,

pero el pan ya no sabe a trigo, sabe a olvido doblado en cuatro.

 

Vengo de un revés del tiempo, cargando este traje que me queda grande,

este cuerpo que parece el abrigo de otro muerto.

 

¿Quién apagó la lámpara antes de que termináramos de mirarnos?

 

No me hables del perdón, que el perdón es un agua que se pudre si nadie la bebe.

 

Mírame los costados: traigo el hambre del que llegó tarde al reparto de la luz.

 

Aquí, donde antes había una casa, solo queda un crujido,

un ruido de dientes que intentan masticar el aire.

 

Autor

© Nelly Cevallos-Liora

10 de julio al año 2026