Es el inicio de todo, una chispa a la deriva que encuentra leña y empieza la vida.
El fuego es algo hermoso ofrece protección, alumbra como el sol y deja ver en nuestro momento de mayor vulnerabilidad. Las noches frías en soledad.
Yo considero que las relaciones son como el fuego solo una chispa es suficiente para encender aquellos leños y empiece el sueño.
Sin embargo el fuego es tan grande que uno solo no puede alimentar aquella hoguera que busca la manera de llevar a cabo calentar ambos cuerpos y dejar de alimentarlo es suficiente para sofocarlo.
Cualquiera de la partes puede dejarlo eso es lo arriesgado que uno puede seguir aventando leña a lo desesperado pero el fuego solo continuará extinguiéndose a diario y cada vez su llama dejará de calentarlos.
Pronto la oscuridad llegará y la poca luz que producía la llama se apagará un frío lento y certero se abalanzará. Todo acabará y tendré que avanzar con miedo de nuevo a tropezar deseando que el fuego volviera a comenzar pero tristemente y aunque cueste trabajo aceptar perdido estoy ya, en la mayor desesperación que conoce la humanidad, la soledad.