LA PRIMAVERA YA SE HA IDO
La primavera ya se ha ido
y nos ha dejado un derroche de florecillas muertas,
un reguero de margaritas desgastadas por el brillo,
tantas que parecen cubrir el erial completo.
La primavera se ha ido hace unos días
hasta Dios sabe cuándo, pero nos ha dejado
un regusto, ha supuesto un derroche de experiencias
imposible de caer en el olvido.
Ha llovido muchísimo,
pero, al final, la humedad ha dado paso
al viento cálido que introduce el tiempo de verano
y las batidas del vendaval reseco.
También experta en desaparecer sin dejar huella,
en diluirse hasta dejar tan solo
la penitencia de lo árido.
Sin esperar el triunfo o el fracaso,
otra vez pasó sin más la primavera,
y el transcurso del año se resiste
aún a confirmar el cambio.
Gaspar Jover Polo