Espero que nunca te encuentres
al borde del abismo,
donde el viento susurra dudas
y el silencio pesa más que el mundo.
Al filo de la navaja,
donde un paso en falso es caída,
y cada instante se vuelve eterno,
como si el tiempo se detuviera,
y todo, todo dejara de importarte.
Que la vida te regale caminos firmes,
donde el suelo no tiemble bajo tus pies,
y el alma encuentre la calma
antes de tocar el vacío.
Porque en ese borde tan frágil,
se esconde el miedo y la soledad,
pero también la fuerza para seguir,
si decides mirar hacia adelante,
y no dejar que el abismo te venza.