Cuento.
Hoy luego de un largo año
vuelve con cabeza gacha,
porque al fin el desengaño
le hizo ver que esas palabras...
Que tanto la engrandecian
y llenaban de esperanzas,
con el correr de los días
fueron perdiendo la magia...
Y se iban derrumbando
los proyectos que anhelaba,
nada le fue concretado
de aquellas promesas vanas.
En otro tiempo y lugar
hubo alguien que la amaba,
quien le ha dado lo esencial...
Su corazón y su alma!
Un bienestar que era acorde
a la posición que estaba,
donde no faltaba un cobre
aunque tampoco sobrara.
Era dueña de su hogar,
una gran ama de casa
y una mujer ejemplar
hasta que un día llegara...
Una amiga, muy amiga
de los años de la infancia,
que de muy lejos venía
llena de lujos y plata.
De un automóvil lujoso
la vieja amiga bajaba,
trayendo historias de todo
aquello que un día anhelaba.
Volvió una y otra vez,
de conversar no paraba,
y así convenció a Isabel
para de allí se largara...
Dejando lo que tenía
e incluso a su buen amor,
puesto que le prometia
algo mil veces mejor.
Así fue que embelesada
simplemente se marchó,
dejando una simple carta
que decía sólo ¡Adiós!
Pero la vida se encarga
a veces, de hacer justicia,
y de mostrarle a quien falla
el precio de tal malicia.
Y así fue como Isabel
sin saber a dónde ir,
tuvo nomás que volver
sin mucho más que decir...
Que se había equivocado.
Que todos le habían mentido.
Que aquella amiga era un fiasco...
Y otras cosas que no digo.
Regresó por un perdón
que no tenía sentido,
cuando alguien le soltó
la mano que habían tendido...
Y que por algo le abrieron
ya no dándole cabida,
vaya a saber que dijeron
después de tantas mentiras.
Y colorin colorado
éste cuento aquí termina,
él no la ha perdonado
pues aún le sangra su herida!
Luis A.Prieto
7/07/2026
12:02 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
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