Felipe de la Mata

MÍA DE MÍ

Mía de mí.

De mi vida,
sí, de lo que queda.

Mía de mi parte más humana,
incluso de aquella que no es digna de ti.

De mis palabras que callo
en los domingos en que aún busco la fe.

Mía aún más
en mis noches insomnes.

De lo que tiembla en mí
cuando no estás.

Mía,
mía,
me repito al tocarte.

De mí,
de mí,
de estas manos que te recorren.

Mía.
De mí.
Sólo de mí.