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Por amarte, así, mi mirada a tu mirada coaccionó y comprometió tu pensar - De la vida

 

… En el mundo de una pareja,

Este poema está inspirado en la razón por existencia …  

 

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Presenta


Del ciclo de la Vida en Parejas…


Por amarte, así, mi mirada a tu mirada coaccionó y comprometió tu pensar - De la vida:

 

“A veces, la vida, dice, se puede, querer mucho a alguien,  

Pero para amarse, debe haber dos y para sufrir, solo uno.”

 

Amanece a la ventana y los rayos del Sol, lentamente carenan a tu rostro,

Despertando, estirándote a la cama y comienzas a buscarme con el brazo,

A mi lado, pero no estoy acostado con la mirada, escaneas todo el cuarto,

 

Lentamente, cada rincón es escudriñado, viéndome, parado a la ventana,

La claridad molesta a tus ojos, enfocando llegar a los míos que observan,

Desde muy temprano, tu tranquilo dormir, despreocupada de la realidad,

 

De momento, tus labios hacen el ademan de querer hablarme, lo impides,

Al mordértelos, casi te autoinfliges un daño, como para que por flaqueza,

No fuera a escaparse por una pregunta, ninguna palabra comprometedora,

 

Todavía, no sé, lo que en realidad para ese momento, pasaba por tu mente,

Pero se veía, que le temías mucho a esa posible, pregunta, que nunca hice,

Mi mirada a tu mirada coaccionó indirectamente y comprometió tu pensar,

 

Posiblemente lograste interpretar leyendo mis ojos, lo que mi boca no dijo,

A buen entendedor con una sola mirada le basta, para saber de problemas,

Te acercas, pero sabes te falta mucho, pero mucho, como para volver, amar,

 

Sumida en soledad, puedes o no, haber llenado con lágrimas la almohada,

Oliendo a la humedad, por sentimientos derramados de la noche, anterior,

Y que no han tenido una oportunidad de lograr poder secar, por las penas,

 

Son tus lágrimas por estíos y de nadie mas, que dando vueltas te desvelan,

Al entender tener un destino cierto y sufrido viviendo amargos, recuerdos,

Con tristezas siempre repetitivas sentidas de tu propio y doloroso infierno,

 

Renunciando a mí, te olvidabas de ti, como para poder volver a amarnos,

Fue firme la esperanza y poca la confianza, que te impidieron, poder, ver,

Que nuestra historia en un punto de la vida cambiaba su forma y manera,

 

De plasmarse, al no seguir mostrando, frente a frente el querido, rostro,

Hacías por imposible, pintarte tu rostro al no desear, notar mi presencia,

Te pedí perdón, si alguna vez te había faltado, no pudiendo en contrario,

 

Entonces aquí, desgraciadamente la única del problema, habías sido, Tú,

No imaginando lo mucho que así no siendo Yo, ha podido, dolerme esto,

Tú sabes bien, que pese a todo, siempre te he querido con todo mi corazón,

 

Te lo digo, sin lograr saber, si hasta para hoy, ya es muy tarde para oírlo,

Pero no pierdas la calma, que con un poco de sincero por sentido amor,

      Quizás y solo tal vez a lo mejor, podría Yo, perdonarte, pero sin olvido,      

 

Amanece a la ventana y los rayos del Sol, lentamente carenan a tu rostro,

Despertando, estirándote a la cama y comienzas a buscarme con el brazo,

A mi lado, pero no estoy acostado, con la mirada, escaneas todo el cuarto.

 

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Sergio Yglesias García

Caracas, 04/07/2026 11:30 AM