La Hojita Dorada:
De un árbol brotó una hoja de oro para que el otoño no la volviera moho ni tierra.
Un humano bribón la vió desde la distancia como un pequeño destello al sol,
acto seguido la arrancó de tajo y se la robó.
Al final terminó donde el ladrón hurta y la polilla y el orín corrompen.