Jesús Ángel.

Afortunado.

 

Soy el que vive por aprender y morirá sabiendo lo justo.

 

Soy el que soy: ni más ni menos, ni mejor ni peor.

 

Soy quien creó y venció su propia sombra; quien reconoció y conquistó su propia luz.

 

Soy el destino que voy creando.

 

Soy quien camina solo, que no mal acompañado; solo y emancipado; y, por ello, un agraciado.

 

Soy quien vive el presente: el tesoro, el camino, lo que soy y en lo que ando.

 

Soy afortunado por ser un milagro, por haberlo vivido y por contarlo.

 

Soy quien mira al cielo, cierra los ojos, extiende sus brazos al universo y le da las gracias.