EL OFICIO DEL LOBO
Desafiante y brutal como Inquisidor,
Que frente a la verdad actúa,
Sin reconocer la razón,
Sin obedecer a un Dios.
Soplando y resoplando,
Sobre los escombros
De la casa quemada
De la inocencia devorada,
De una abuela taimada,
Pero aun así perjudicada.