Raul Gonzaga

El aliento de mi vida

Hermosa eres, vida mía,
vibrante rayo de sol,
encarnación del amor,
y el aliento de mi vida;

como una diosa, caminas,
llegas hasta el corazón,
la mujer que me dejó
una experiencia divina;

como tú, nadie será,
eres única en belleza
y vibración de placer;

bella estrella de paz,
esa ansiedad tan suprema
de una enfebrecida piel...