Nunca sin ganas, a veces sin aire
luchando seguimos, siempre incansables,
mentes sedientas buscando mensajes
dónde hallar consuelo ante los desastres.
Y la vida cambia, y los años pasan
y lo que estaba muerto resucita,
y la serenidad el alma habita,
encontrar la salida, el dolor sana.
Valores fuertes, dignidad intocable,
del interior la fortaleza nace,
que se convierte en muro impenetrable.
Ellos de nuevo probarán su avance
intentado invadir lo infranqueable,
carecen de amor, envidian su alcance.