Hay un caminito
que seguí hasta el final
y hallé pura Melancolía,
no hay ni mundo ni universo
que me satisfaga por completo
pues mi mente se inunda de soledad,
en mí no existe un rayo de esperanza
sólo tortura, angustia e infierno
pero un trocito de anarquía
bañada en locura y en venganza
salvaría mi voluntad, mi fuerza
y mis pensamientos.