Deshabla
La palabra me escupe.
Quiero decir pan y me sale un ladrillo,
quiero decir madre y me sangra la encía.
Estoy tartamuda de tanta pérdida,
deslenguada, muda de tanto ruido blanco que heredé.
He visto a Dios doblar la esquina, huyendo de mi plato.
Se llevó la luz y nos dejó el recibo oscuro.
¿Quién paga esta deuda de estar vivos?
¿A quién le reclamo este cuerpo prestado
que me aprieta en los hombros y me arrastra?
Una niña llorando debajo de mis uñas,
araña la madera de este día interminable y sordo.
No me pidan que conjugue verbos enteros,
solo sé hablar en verbos rotos, en futuros que ya caducaron.
Trago el lenguaje. Escupo el hueso.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
8 de julio al año 2026