He perdido las soluciones;
Y mi lógica pesa toneladas.
Es el cansancio de mi alma,
Que he asfixiado en el vacío.
Consumido y evaporado.,
Espíritus de Carne:
Sus palabras me convencen,
Resuenan en mi marcado dolor;
No tenía nada solo su silencio,
Creí en la herida y sus bocas.
Juré apartarme y estoy perdido;
La luz es azul y el sol negro;
Lloré aquí sin lágrimas,
Perdí mi propio ser.
Sus palabras no olvidaré,
Rompieron de mi la esencia;
Y soy un ave sin alas,
Estigma de sus recuerdos.
Malditos todos ellos...
Sus marcas persisten,
Eternas de filo y niebla,
Densas de indiferencia,
Corrompieron mi ser.
Cansado de mi espíritu,
Maldigo el día de mi llegada,
En la realidad de perdición,
No hay buenas intenciones.
No hay peor arma que el ser humano, ni peor dolor que aceptar quién soy.
Veo tejido desintegrando tejido,
Cuerpos golpeando la existencia,
Sus manos han dejado de crear,
Y tienen voz que no dice nada.
Sin más ellos,
Me han roto,
Pudrieron mi mente,
Cortaron mi línea.
Y miro al cielo cuestionando...
Completamente solo mi corazón grita.
¡Dios! ¿Qué has hecho?