Con tu porte altivo, tu mirada dulce,
tu belleza excelsa, tu agil caminar
provocas en mi alma deseos de alegrarte
de llevarte rosas y un verso cantar.
Y al final del día un beso entregarte
sembrado en tu boca, quizas en la frente
que evoque recuerdos gratos en tu mente,
te mueva emociones cuando ya no esté.
Y si en un futuro yo siguiera vivo...
tenlo por seguro, yo te lo confirmo:
te llevaré rosas hasta donde estés