Quisiera ser un hilo,
de luz bajo tu sombra,
la brisa que acaricia,
allá junto al cañal.
Llevar una sonrisa,
susurros de amapolas,
mujer a tu carita,
de llano y madrigal.
Yo sé que el tiempo lleva,
peldaños de la prisa,
tus años galopando,
al son del vendaval.
Pero en el alma quedan,
grabados los momentos,
aquellos que revive,
perenne nuestro amor.