__Naturaleza viva__
La tarde tiñe el palmar,
y el humo de la cocina
ya comienza a perfumar.
Si florece el cafetal,
también florece la dicha
junto al viejo manantial.
No presume el naranjal;
da la fruta en silencio,
como el hombre de verdad.
Cuando cae el aguacero,
la tierra alza sus aromas
y perfuma al viajero.
Bajo la sombra del jobo,
supe que la esperanza
no se hunde en el lodo.
Cuando madura el maíz,
hasta el más pobre sonríe,
porque vuelve a ser feliz.
Emiliodr/Julio7/26