Lincol

LA DERROTA DULCE

 

LA DERROTA DULCE


No es la hora
lo que busco en mi pulso,
sino la fisura
por donde el tiempo 
se escurre sin hacer ruido.

Cada segundo 
es un pequeño abismo
que no termina
y que miro desde el borde
sin atreverme a saltar.

Aprendo a despedirme
de lo que aún no termina,
a nombrar la certeza
y a abrazar el silencio
como una dulce derrota.

Porque no hay victoria
sobre el instante,
a veces se hace memoria
y la memoria...
se hace viento.


— LMML