racsonando

Para un beso todo lo demás...

Ay, amor...

ay, amor ábreme las ventanas de tus ojos

para que este loco enamorado

cuele la fragancia de una flor

hasta el  mismo templo de tus infinitos pensamientos.

Ay, amor, ay, amor

que las puertas  de tu sola alma

permanezcan impávidas

ante el insesante latido que brota  de mi pecho,

que caminemos, tú y yo... muy derecho, muy derecho haste el eden de cada sueño.

ay, amor, ay amor.

extiende tu mano, juntala con la mía

y tomados de la mano sembremos campos de ilusión.