El reparto
Madre repartía la escasez con una precisión de cirujano.
Un hilo de aceite para el sartén,
un centavo de menos en la libreta del pan,
y ese silencio exacto
que nos tocaba a cada uno antes de dormir.
Nunca la vi gastar una palabra de más.
Guardaba los nombres en el fondo de la boca
como quien esconde monedas antiguas
por si el invierno venía más largo.
Por eso hoy me cuesta tanto nombrarla.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
7 de julio al año 2026