Mauro Enrique Lopez Z.

Un día de cal

Un día de cal y otro de arena ,te lo dije 

mujer y tu no soportaste mi pobreza 

y te fuiste rabiando, yo solo rezaba 

para que te vaya bien y por tu belleza 

creíste que encontrarías buen partido 

de la noche a la mañana, te veía en auto 

de lujos y yo feliz por verte contenta. 

Pero todo no es felicidad así como 

me causaste lluvia en mi alma, 

hoy está lloviendo en tu corazón.