Recuérdame que partiste,que el dolor es tu desvío,que donde miro hay vacío y el camino se volvió triste.Tu huella ya no subsiste,tu aroma se fue con Dios,y al nombrarte a viva voz me duele más la conciencia,no percibo tu presencia,solo el eco de un adiós.
Recuérdame en mi quebranto que no habrá felicidad,que lleva tu nombre la edad de este dolor y este llanto.Despierto y sufro tanto al ver que no volverás,no hay ladridos nunca más,ni el llamado que nos unía,se apagó tu algarabía y en el silencio te vas.
Las caminatas no son iguales sin tu alegría,falta tu dulce guía,se rompió mi corazón.Ya no existe la ilusión de salir a caminar,pues te tuviste que marchar dejando frío el hogar,hoy me toca recordar que ya no vas a regresar.