El abrigo de mi madre
Cuelga en el clóset
desde hace tres años.
Nadie lo usa.
Nadie lo toca.
Pero algunas noches
exhala su perfume.
Ese que ya no venden.
El que ella usaba
para ir al banco
a pedir préstamos
que nunca le dieron.
A veces bajo
y lo encuentro
en otra percha.
Las mangas tibias.
Mi hermana dice
que lo regale,
porque es un hueco
en la casa.
Pero yo sé
que si lo saco,
ella no va a saber
por dónde volver.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
8 de julio al año 2026