La despedida
Me duele más el silencio
que el adiós que no existió.
Te fuiste sin un abrazo,
y en mí quedó un vacío.
Quizá nunca sepas
que esperé esa despedida;
mientras a otros les regalabas un abrazo,
yo me quedé abrazando mis celos.
posdata: por que de ella si te despediste con el abrazo que yo necesitaba.