__Mujer del patio__
No te hicieron las sortijas
ni el collar de relumbrón;
te hizo el sol de la sabana
y la lluvia en el terrón.
Tus manos de sembradora,
de maíz y de café;
cuando tocas una pena
la conviertes en la fe.
Como mata junto al río
que no deja de crecer,
cada frío te hace fuerte,
y cada abril florecer.
Hay un nido en tu palabra,
hay un rancho en tu mirar;
quien se arrima a tu cariño
siempre encuentra su hogar.
Llevas calma de laguna,
voz de tórtola al cantar;
y en tus pasos va la huella
que no borra el vendaval.
Yo te miro cada tarde
cuando muere el arrebol,
y descubro que en tu rostro
se quedó encendido el sol.
Si los años te acarician,
bendecidos ellos son;
pues te dejan más bonita
como al campo la estación.
Emiliodr/Julio 6/26