Salva Carrión

Oigo tu nombre de paso ausente

 

 

Oigo tu nombre de paso ausente

redundar como un sonoro ruego.

De un recuerdo vivido

nace un bucle infinito

que en la espera se vuelve sosiego,

devoto rezo de dama paciente.

Suena un arpegio herido

de un laúd escondido

y oigo tu nombre de paso ausente.

*****