Rosario_Bersabe

Homenaje

Una y otra vez contó su historia,

como quien se niega a perder

ni un fragmento del tiempo vivido.

 

La muerte lerda acechaba tras la puerta,

con la guadaña al hombro

y los ojos incendiados de barbarie.

 

Tres lutos le brotaron en el pecho,

como una losa de orfandad

sudando sangre por los poros.

 

Una guerra sin razón,

tres fusiles de agonía,

y dos niños

desnudos de amparo.