Jesús Ángel.

El don de la incertidumbre.

 

Cuando el principio existencial deja de ser solo supervivencia y busca plena evolución,

 

si solo soy lo que pienso, digo y hago, si no doy para más,

 

¿qué hago en este cuerpo y en esta mente si ya no me sirven?

 

Más allá del pensamiento, la palabra y el acto en mi propia observación,

 

¿habrá alguna forma de presencia sin los mismos patrones, para profundizar y evolucionar?

 

Dejando de ser lo soy, ampliando la conciencia más allá.

 

¿O simplemente estoy empezando a darme cuenta de que no soy lo que creo?

 

Y aún, sigo en lo mismo: pensamiento, palabra y acto.