Un sorbo pequeño,
un roce con la yema de los dedos,
un suspiro leve,
una pluma que flota
en el aire.
Un instante de silencio,
una mirada fugaz,
un pensamiento pasajero,
un desliz que se hace eterno.
Un paso corto,
un instante sin relojes,
una mano en el hombro,
una mirada,
un beso.