Kenneth Emilio Vargas Ovalle

EN LIMONERO

Incertidumbre de rostro de aquella noche.

 

Pelo largo y negro, donde la piel se eriza.

 

El calor sube de pies a cabeza, y cuerpo inmobil.

 

¡Oh!, ¿qué éramos en esos días: amor o solo ficción?

 

Tembló el cuerpo; hablaste a mi alma con noche oscura.

 

Bella en limonero.

 

Donde te imagine como un desayuno en luz de linterna.

Encontrándote en cafetal y envuelta en limonero.

 

No es bueno pasear en el cafetal: