Sheilo Sanz

CONFIDENCIA NOSTÁLGICA.

CONFIDENCIA NOSTÁLGICA.  


Es atraído un distintivo  pensamiento fortuito.

Hacia este silencio latente,
que exhala profunda evocación.

Desde una intrusa persistencia.

Que resiste impasible,
tanta muda distancia.

¡ Tan quedada todavía !

En sumido tiempo inexacto.

¡ Se inserta aquí...!
tanta introspección persuasiva.

Prorrumpiendo frases ambiguas,
en cada confidencia nostálgica.

Donde nunca desiste,
de un signado ruego.

Esa pulsión registrada,
como delicada señal recibida.

Desde cada profusión emergida.

¡ Tan repetida !
como firme onda receptiva.

Mientras se arrulla con lentitud,
esa ingeniosa brisa fresca.

Sobre mi proverbial frente,
saturada de polvo incinerado.

Por la severa lava que fragua,
cualquier urdido paisaje.

¡ Aún...! cuando toda esta tentativa
ensoñación latente.

¡ Te mira,  desde lejos !

Con tan contenida gota emotiva,
durante tanta relativa sobriedad.

Quizás queriendo retener
esta sensible ilusion.

Sobre cada dúctil espiga,
reposada en ilesa conjunción.

Está anclado un anhelado sueño.

Conjugando cada dulce conjuro.

Con tanta incitante sutilidad.

Enervando aún más...
este aliento de invierno.

Se hace un invocado delirio,
en tan evocador momento.

Atrayendo cristales de lluvia,
con fragancias renovadas.

Sobre esta adormecida ciudad.

Que a veces miente...
con fría presunción.

Induciendo irónica duda,
en todo artilugio fracturado.

A veces me sorprende...
como impacta la frágil aurora.

Cada fundido reflejo colgado,
en imaginado hilo de ámbar.

Sobre cada expansión silvestre,
que oscurece la espesura solitaria.

Mientras sueño siempre,
con espigadas flores presumidas.

Resurgiendo en cada atractivo
escenario propio.

Con tan delirante exaltación otoñal.

Durante cada exuberante
tiempo frontal.

Donde se hace peculiar
forma sinuosa.

Desde racimos,  ahí...
todavía colgados.

Con diminutas hojas delicadas.

Que se aferra al cauteloso entorno.

Que aún reconozco,
con observación plena.

Desde mi vaga intuición contenida, en cada replicado suceso temporal.

Mientras las extendidas horas, estrechan  resplandores ligeros.

Detrás de la solitaria sombra.

Que aquí callada sostengo,
con desprendido duelo.

Cuando todo este momento
aún silencioso y cauteloso.

Se queda en mi memoria,
como secreto eterno.

¡ Rogando... estoy aún !

Por cada elemental,
suceso transformador.

Que también tenga,
otra peculiar historia.

¡ Que te sueñe,  como yo !

¡ Aún,  en otro tiempo venidero !

 

Autor....Consuelo Sanchez